viernes, 19 de diciembre de 2014

Just want you to know...

Siempre me resultaste hermosa y tierna.
Aun cuando tu forma de ser no me resultaba lógica.

Te avergonzaba tu trabajo.
Los globos te daban alergia.
Le tenias fobia a los perros.
Tu familia era especial.
Eras paranoica.
Caprichosa.
Posesiva.
Yo te resultaba melodramática.

Nos enojábamos.
Bailábamos.
Nos mirábamos en complicidad.
No nos entendíamos.
Nos queríamos.
Nos burlábamos de nosotras.
Heríamos.
Nos extrañábamos.
Nos llamábamos.
Te visitaba.
A veces me visitabas.
Convivíamos.
Viajábamos.
Tomábamos.
Te drogabas.
Me emborrachaba.
Fumaba.
Mirábamos.
No tomabas mate.
Cenábamos milanesas o fideos.
Nos reíamos. Mucho.
Nos invitábamos.
Caminabas muy rápido.
Íbamos al almacén barato.
Nos asustaba Patricia.
Hacíamos cosas en parejas.
Marchábamos.
Me dejabas notas en el espejo.
Trabajábamos.
Estudiabas.
"Estudiaba".
Stalkeabamos.
Me decías Susi.

Te extraño horrores.
No puedo creer la estupidez que hice.
Lo que estaba arriesgando.
Lo que iba a perder.
Siempre voy a estar arrepentida.
Siempre me va a doler.
Siempre te voy a querer.














domingo, 14 de diciembre de 2014

viernes, 12 de diciembre de 2014

Como duele que los sentimientos sean tan complicados.
Como se crea una ambigüedad entre el amor y la razón
que todo lo confunde. 
Que lloras y reís. A veces sin saber porque.
Te decís a vos mismo: ¡vamos!, ¡no puede ser tan difícil!
Mientras sentís que algo en tu interior se esta desgarrando.

El amor hace bien, no hace mal,
y vos a mi me haces mal.






Hey, you!

Eras tan para mi.
Era tan para vos.
¿Como no lo pudiste ver?


miércoles, 10 de diciembre de 2014

Cuando sentís el sonido penetrando por cada conducto de tus oídos hasta llegar a tu cerebro el mandara señales a todo tu cuerpo hasta que tus pelos se ericen y esto apasionadamente pasara en una millonada de microsegundos. Se te abrirá un viaje místico a tu interior, te oprimirá el pecho.



sábado, 6 de diciembre de 2014

Yo estuve en la cárcel.

Yo estuve en la cárcel.
Pero no había cometido un delito en ese momento.
Tampoco se me condenaba por alguno que haya hecho antes.
No tenia un periodo de tiempo determinado que cumplir, y a diferencia de otros
que me liberaran dependía de mi, que en ese momento, no era yo.
Dormíamos todas juntas, como también dormían todos juntos.
Nos levantábamos a la misma hora y con cumbia santafecina.
Algunas no se levantaban solas, y las tenían que ayudar. Eso creo.
Nos bañábamos en dos turnos, la mitad apenas nos levantábamos y la otra mitad a la tardecita.
Creo que yo no tenia horario designado, pero hubo veces que me metieron al agua fría aun sin poder abrir los ojos.
Todo era shampoo, y solo shampoo. La rubia pensaba que había acondicionador, pedía que se lo pasen y se volvía a poner shampoo.
Había cepillos dentales para todos que nadie usaba, nunca.
Los baños no tenían puerta, los inodoros estaban uno al lado del otro con apenas una pequeña pared de por medio. Si estaba libre el ultimo, tenias un show de mujeres adultas despidiendo materia fecal simultáneamente.
Cuando salíamos de bañarnos era tu día de suerte si tenias una toalla y era ganar la lotería si no estaba ya usada y húmeda.
Con o sin toalla, íbamos a la habitación donde estaba toda la ropa. Una enfermera te miraba, y te daba la ropa. Ella calculaba tus talles y te vestía como ella quería, según si ella sentía frió o calor, según que tan perdida estabas.
Las comidas siempre se repetían periódicamente, pero el desayuno era siempre el mismo.
Si alguien iba a vernos, era, al menos para mi, estar en la gloria. Creo que nadie recibía visitas casi, pero yo de vez en cuando si.
Pensaba mucho en como pasar el tiempo ahí, sin perderlo, a veces los días se hacían interminables.
No había nada que hacer, así que hacia muchas sopas de letras, porque aunque tenia libros me costaba seguir una historia.
Solo nos daban agua caliente a las 9hs y a las 17hs.
A veces morías por tomar unos mates, y no era la hora. Algunos tomaban con agua fría. 
Todos querían tus cigarrillos, siempre, todo el tiempo.
No sabia si creía en Dios, pero a algo tenia que aferrarme. En ese momento si no tenia un rosario en las manos no podía dormir.
A veces seguía algún que otro rezo de una señora, que quería ser muy pituca pero era muy ridícula. 
No sabia las oraciones completas, mezclaba todas, El Padre nuestro con el Ave Maria era todo un remix.
Muchas cosas eran crueles, pero nada como el sonido de la traba que nos dejaba a todas encerradas en el horario de descanso, no importa si querías o no descansar, era hora de hacerlo.
En un lugar así, se ven cosas que para personas como yo, son difíciles de superar.
Una chica hablando de un embarazo inexistente, una adolescente obesa arrastrandose por alguna discapacidad, hombres sin dientes tratando de tener algún contacto cercano, enfermeras aprovechadoras, y mas.
Solo quería que me sacaran de ahí. Podía escaparme, en cualquier momento, todo estaba abierto.. Pero sabia que si lo hacia, esa noche no tendría una cama. 
Yo estuve en una cárcel, quizás delinquí siendo débil, estaba recibiendo un castigo porque me habían robado. 
Me habían robado la sonrisa, profanaron mi animo, se apoderaron de mi esperanza, asaltaron mis buenas intenciones, destruyeron mi ego, y eso, y eso lo tenia que pagar yo misma.









Tarazcón.


Quizás fui sola
directo a la boca del lobo
Quizás su aliento me resultaba acogedor
Solo me domesticó
Para luego tirar el tarazcón
Y me mordió
directo en el alma
que no resulto ser tan intangible
como todos solemos creer.